-Acelera, por lo que más quieras!
-Turbinas a tope! gritó el comandante.
-"V ONE", atronó el oficial....Vamos, necesitamos quince nudos más!..."ROTATE" venga preciosa...140, 142...hasta 148 nudos! Juan, por Dios, que se nos acaba la pista, sube el morro, sube!-Turbinas a tope! gritó el comandante.
Con algo de sustentación en las alas, el avión comenzó a alzar el morro, intentando erguirse, orgulloso, hacia el cielo.
-"V TWO", comandante! Pista doscientos metros, al aire YA.....!
Esquivando su destino, el avión levantó pesadamente el vuelo, manteniendo con vida a las doscientas cuarenta y seis personas que había en él, que ni se imaginaban lo cerca que habían tenido la muerte esa mañana.


Esto me hace reflexionar sobre todas esas veces en las que hemos estado a punto de morir, y que quizás ni siquiera sabemos. Un segundo, un minuto, una pequeña decisión que cambia el transcurso de los hechos, marca la diferencia entre la vida y la muerte.
ResponderEliminarSupe de alguien cercano, que perdió el vuelo y horas más tarde se entero que el avión se desplomó...
ResponderEliminar¿Cuántas veces habremos vivido momentos similares, sin siquiera enterarnos de que tal vez y sòlo tal vez estuvimos... a punto?
Cielos!!
Muy bueno y real, a veces...
ResponderEliminarSaludos.
Gracias por pasaros por casa...al final, todos vivimos sobre un alambre, haciendo piruetas todo el día para poder ver amanecer un día más y no caer mientras lo intentas. En realidad, lo que marca la diferencia entre unos y otros es la actitud con la que sobrevives, eso es lo que te hace especial...
ResponderEliminarQue dulce vivir en la ignorancia en estos casos que no en el día a día.
ResponderEliminarTe juro que si me toca la loteria te compro un avión, por lo demás ya sabes que me encantan tus relatos. Besos
ResponderEliminarMicro, microrrelato. Me has dejado con la miel en la boca. Me gusta ver que también cotrolas este estilo. Y tu dominio en el léxico de la aviación. Besos.
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